lunes, 22 de abril de 2019

Diciembre Nacimiento de Jesús y la Inmaculada Concepción

El mes de diciembre se centra naturalmente en la preparación de la Navidad, que celebra el nacimiento de Jesús, pero también la Inmaculada Concepción de María, nacida sin pecado, pura y única entre las mujeres. Las semanas de Adviento representan para los cristianos uno de los períodos de mayor meditación espiritual, en vista de la renovación del nacimiento del Salvador, y ofrece numerosas ocasiones para la oración en común con la familia y otros fieles.

Noviembre dedicado a las Almas de los difuntos

Noviembre es el mes dedicado a las Almas de los difuntos, a su memoria. La devoción se manifiesta mediante acciones de sufragio para los seres queridos fallecidos, pero también para los difuntos en general, y con una profunda meditación sobre la caducidad de la vida humana, sobre su fragilidad ante Dios. Las oraciones recitadas en el ámbito de esta devoción no sólo permiten el acceso a las indulgencias plenarias, sino también contribuyen a purificar las almas de los difuntos, a salvarlos del Purgatorio.

Octubre dedicado al Santo Rosario.


 La recitación del Rosario siempre ha estado relacionada con la promesa de obtener una indulgencia, plenaria o parcial. estatua de la VirgenRecitar el Rosario nos permite obtener gracias y consuelos gracias a la intercesión de la Virgen María. El mismo nombre del rosario proviene de “corona de rosas”. La rosa es la flor simbólica de María. De hecho, en la Edad Media, las estatuas de María estaban decoradas con coronas de rosas como símbolo de amor y devoción. La corona del Rosario nació de estas coronas, usada para orar y meditar. Fueron los Cistercienses en el siglo XIII quienes contribuyeron a la devoción a la Virgen con las oraciones para ser recitadas usando el Rosario. En 1571, con motivo de la batalla de Lepanto, el Papa Pío V invitó a todos los cristianos a rezar con el Rosario para invocar la victoria de los cristianos contra los otomanos. De esta victoria, se originará la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias, más tarde la fiesta de la Virgen del Rosario (7 de octubre).

Otros devotos y beatos como Alano de la Roca, San Luis María de Montfort y el beato Bartolo Longo dieron vigor a la devoción, al igual que, más recientemente, las apariciones de María en Lourdes y Fátima.

El Santo Rosario es la oración más efectiva contra Satanás.

Septiembre dedicado a los ángeles


Septiembre es el mes dedicado a los ángeles, mensajeros entre Dios y los hombres, guardianes y guías en cada paso, en cada día. Nos dirigimos a ellos para invocar protección y ayuda, para que nos cuiden y nos den la fuerza para creer y amar a Dios con toda la fuerza de la que somos capaces.

El mes de agosto dedicado a Dios Padre


El mes de agosto está dedicado a Dios Padre, a quien no se dedica una fiesta durante el año litúrgico.

Fue a través de la madre Eugenia Elisabetta Ravasio (1907-1990) que el Padre solicitó el establecimiento de una fiesta en su honor. En este mes deberíamos dirigirnos a Dios Padre renovando la voluntad de confiarse por completo a Él, consagrándose a Su voluntad e invocando la Gracia para uno mismo y para los que se aman.

JULIO LA PRECIOSÍSIMA SANGRE


La sangre de Cristo nos salva del pecado.

Es la sangre de Cristo la que nos da la esperanza del cielo.

San Pablo nos dice que Jesús reconcilió “en sí mismo todas las cosas, ya sea en tierra o en el cielo, haciendo la paz por la sangre de su cruz” (Col. 1:20).

Sin la sangre de Cristo derramada por nosotros, todo estaría perdido.

JUNIO SAGRADO CORAZON DE JESUS

                       


https://tiemposliturgicosiglesia.blogspot.com/2020/05/liturgia-del-mes-de-junio.html


La devoción al Sagrado Corazón de Jesús comenzó alrededor del año 1620 cuando Nuestro Señor le pide a Santa María Alacoque propagar el amor por el Sagrado Corazón. A ella Jesús le prometió que si una persona comulga los primeros viernes de mes, durante nueve meses seguidos, concederá grandes bendiciones a las personas que practiquen esta devoción: dará todas las gracias a su estado, sea casado, soltero, viudo o consagrado; dará paz a sus familias, será refugio durante la vida y en la hora de la muerte, hará fervoroso a los tibios, bendecirá los lugares donde se venere y sea expuesta su imagen, entre otras. Es también una invitación a practicar el amor al Corazón de Jesús desde las obras de caridad.

Mayo: Virgen María

Mayo: Virgen María

Durante mayo se conmemoran varias festividades marianas, entre ellas Nuestra Señora de Fátima (13 de mayo), María Auxiliadora (24 de mayo), y la Visitación (31 de mayo), es un mes para fijar la atención en la Madre de Dios. Es en mayo cuando se celebra el Día de las Madres como una manera de resaltar el don de la maternidad.


La devoción a la Virgen se extiende a todas las naciones en diversidad de advocaciones. Mayo es el mes dedicado a Ella.
La devoción a la Virgen se extiende a todas las naciones en diversidad de advocaciones. Ella es la co-redentora al dar el ‘sí' a Dios y por participar en el misterio de la Salvación. Por su lugar en la Iglesia es mediadora de todas las gracias y la principal intercesora. En honor a Ella, durante mayo también se anima a rezar de manera especial el Santo Rosario.

viernes, 12 de abril de 2019

Una virtud particular a cada mes,

Se puede asignar una virtud particular a cada mes de la siguiente manera:
Enero --- Amor de Jesucristo.
Febrero --- Humildad.
Marzo --- Mortificación.
Abril --- Paciencia.
Mayo --- La mansedumbre, la pureza, el espíritu de pobreza.
  Junio --- Obediencia, piedad, obediencia.
Julio --- Sencillez, fe, libertad de espíritu, alegría.
Agosto --- la santificación de nuestras acciones, diligencia, edificación, fidelidad en pequeñas cosas.
Septiembre --- Piedad, fervor en el cumplimiento de los deberes sagrados, el espíritu de oración.
Octubre --- Confianza.
Noviembre --- Caridad, bondad.
Diciembre --- Conformidad a la Voluntad de Dios, Amor Divino.

domingo, 7 de abril de 2019

MES DE FEBRERO Oraciones Diarias en Honor a la Santa Faz de Jesús






"Ofreciendo Mi Faz al Eterno Padre nada será negado, y la conversión de muchos pecadores será realizada."


"Verdadero Rostro de Jesús" con aprobación eclesiástica.

Esta extraordinaria imagen fue reportada en aparecerse misteriosamente en un rollo de película fotográfico que pertenecía a una monja que estaba visitando a los lugares santos de Europa. Nunca se acordó de haber visto o fotografiado esta imagen en cualquier parte y tampoco supo como llegó a aparecer en su rolo. ¿Milagroso? Nadie sabe. Eso si, una cosa es cierta -- ¡la atracción de esos ojos maravillosos! 


Mi corazón sabe que dijiste: "Busquen Mi rostro." Yo busco Tu Rostro, Oh Señor. Salmo 27(26):8


Cada día a través de Febrero

DOMINGO: Que el más santo, más sagrado, más adorable y más inefable Nombre de Jesús sea alabado, bendito, amado y adorado para siempre, por todas las criaturas de Dios; y que se haga reparación a Su Santisima Faz por todas las indignancias cometidas en contra de Su Santo Rostro. Amén

V. Luz del Rostro Sagrado de Jesús.
R. ¡Brilla sobre nosotros!

LUNES: Oh Divino Redentor, consolado en Tu Amarga Pasión por el cuidado tierno de la santa mujer Verónica, quien limpió tu Sagrada Faz y recibió la recompensa de su caridad y valor con la impresión de Tu Santo Rostro en su velo; imprime sobre nuestros corazones los recuerdos de Tus sufrimientos y humiliaciones que soportaste por amor a nosotros, e impídanos en insultarte una vez más con nuestros pecados. Amén

V. Luz del Rostro Sagrado de Jesús.
R. ¡Brilla sobre nosotros!

MARTES: Oh Todopoderoso y Eterno Dios, mira sobre la Faz de tu unigénito Hijo, Jesús. Te la presentamos con confianza, para rogarte Tu perdón. El Abogado Todo-Misericordioso abre Su boca para implorar por nuestra causa; Acuda a Sus llantos, contempla Sus lágrimas, Oh Padre Dios y, a través de Sus méritos infinitos, acuda a Él cuando Él intercede por nosotros, pecadores miserables. Amén

V. Luz del Rostro Sagrado de Jesús.
R. ¡Brilla sobre nosotros!

MIERCOLES: Oh buen Jesús, Quien ha dicho: ""Pide y recibirás, busca y lo encontrarás, golpea la puerta y te será abierta para ti"", otórganos, Oh Señor, en virtud de Tu Faz resplancediente sobre la cual el Eterno Padre mira con amor inefable, esa fe que obtiene todo, o proveénos en lo que nos falta; otorganos, por el efecto puro de Tu caridad, y para Tu eterna gloria, la gracia de la contrición sincera por nuestros multiples pecados, un firme propósito de enmiendo y la perseverancia final, en Tu amor. Amén

V. Luz del Rostro Sagrado de Jesús.
R. ¡Brilla sobre nosotros!

JUEVES: Padre Eterno, te ofrezco la faz adorable de Tu Amado Hijo por el honor y gloria de Tu Nombre, para la conversión de los pecadores y para la salvación de los moribundos. Ten piedad de nosotros, Oh Dios, y no rechaces nuestras oraciones, cuando en medio de nuestras aflicciones, te llamamos y buscamos con amor y confianza Tu adorable Rostro. Amén

V. Luz del Rostro Sagrado de Jesús.
R. ¡Brilla sobre nosotros!

VIERNES: Oh Señor Jesucristo, en presentarnos ante Tu adorable Faz para pedir de Ti las gracias de las cuales mas necesitamos, te imploramos, mas que nada, que nos otorges la disposición interior en nunca rechazar hacer lo que en cualquier momento Tu nos requieres con Tus santos mandamientos y Tus Divinas inspiraciones. Amén

V. Luz del Rostro Sagrado de Jesús.
R. ¡Brilla sobre nosotros!

SÁBADO: Adorable Faz de mi Jesús, mi único amor, mi luz y mi vida, otorga que yo pueda saberte, amarte y servirte y a Ti solamente; que yo pueda vivir contigo, en Ti, por Ti y para Ti. Oh misericordiosa Madre, María Dolorosa, permita que tu tierna mano limpie de mi alma no solo las manchas del pecado sino tambien sus consequencias, las cuales podrían paralizar los efectos de tu reino en mi corazón. Restaura en las almas de tus hijos la imagen de Jesús en toda su belleza. Obtén para nosotros la gran pureza de corazón, de cuerpo y de mente, para que podamos contemplar la Faz de Dios en el Cielo, para siempre. Amén 
V. Luz del Rostro Sagrado de Jesús.
R. ¡Brilla sobre nosotros!

Abril es el mes dedicado a la Santa Eucaristía y el Santísimo Sacramento



Jesús, ten piedad de nosotros;
   Jesús, ten piedad de nosotros;
Señor, ten piedad de nosotros. Jesús, oyenos;
   Jesús, atiéndenos.

Señor Padre Celestial;
   ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo,
   ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, 
   ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios,
   ten piedad de nosotros.

Pan vivo, bajado del cielo, 
   ten piedad de nosotros.
Dios escondido, y Salvador, 
   ten piedad de nosotros.
Trigo de los escogidos, 
   ten piedad de nosotros.
Vino de Vírgenes,
   ten piedad de nosotros.
Pan sobre-substantial,
   ten piedad de nosotros.
Sacrificio perpetuo,
   ten piedad de nosotros.
Ofrenda limpia,
   ten piedad de nosotros.
Cordero sin mancha,
   ten piedad de nosotros.
Mesa purísima,
   ten piedad de nosotros.
Comida de Ángeles,
   ten piedad de nosotros.
Maná escondido,
   ten piedad de nosotros.
Suma de las maravillas de Dios,
   ten piedad de nosotros.
Verbo hecho carne,
   ten piedad de nosotros.
Habitante entre nosotros,
   ten piedad de nosotros.
Hostia Santa,
   ten piedad de nosotros.

Cáliz de bendición,
   ten piedad de nosotros.
Misterio de fe,
   ten piedad de nosotros.
Sacrificio propiciatorio por vivos y muertos,
   ten piedad de nosotros.
Antídoto contra el pecado,
   ten piedad de nosotros.
Milagro estupendo,
   ten piedad de nosotros.
Conmemoración santísima de la Pasión del Señor,
   ten piedad de nosotros.
Recuerdo del amor divino,
   ten piedad de nosotros.
Abundancia de la divina liberalidad,
   ten piedad de nosotros.
Sacrosanto y augusto misterio,
   ten piedad de nosotros.
Remedio que da inmortalidad,
   ten piedad de nosotros.
Sacramento de vida,
   ten piedad de nosotros.
Incruento sacrificio,
   ten piedad de nosotros.
Comida del convite y Convidador,
   ten piedad de nosotros.
Convite en que sirven los Ángeles,
   ten piedad de nosotros.
Sacramento de piedad,
   ten piedad de nosotros.
Vínculo de caridad,
   ten piedad de nosotros.
Hartura de las almas,
   ten piedad de nosotros.
Viático de los que mueren en el Señor,
   ten piedad de nosotros.
Prenda preciosa de la gloria,
   ten piedad de nosotros.
Dulzura espiritual saboreada en su propia fuente,
   ten piedad de nosotros.
Refresco para las santas almas,
   ten piedad de nosotros.
Se misericordioso,
   salvanos, Señor.
Se misericordioso,
   oyenos, Señor.
De la indigna comunión de tu cuerpo y sangre,
   líbranos, Señor.
De la concupiscencia de la carne,
   líbranos, Señor.
De la concupiscencia de los ojos,
   líbranos, Señor.
De la soberbia de la vida,
   líbranos, Señor.
De toda ocasión de pecado,
   líbranos, Señor.
Por tu ardiente deseo de comer esta Pascua con tus discípulos,
   líbranos, Señor.
Por la profunda humildad con que les lavaste los pies,
   líbranos, Señor.
Por la ardentísima caridad con que instituiste este Divino Sacramento,
   líbranos, Señor.
Por tu preciosa sangre que nos dejaste en el altar,
   líbranos, Señor.
Por las cinco llagas de su sacratísimo cuerpo,
   líbranos, Señor.
Pobres pecadores,
   te rogamos, escúchanos, Señor
Que te dignes augmentar y conservar en nosotros la fe, reverencia y devoción á este admirable Sacramento,
   te rogamos, escúchanos, Señor
Que te dignes conducirnos al frecuente uso de la Sagrada Eucaristía con la verdadera confesión de los pecados,
   te rogamos, escúchanos, Señor
Que te dignes librarnos de toda herejía, cisma y ceguedad de corazón,
   te rogamos, escúchanos, Señor
Que tengas á bien concedernos los preciosos y celestiales frutos de este Santísimo Sacramento,
   te rogamos, escúchanos, Señor
Que a la hora de la muerte te dignes confortarnos y defendernos con este Viático celestial,
   te rogamos, escúchanos, Señor
Hijo de Dios,
   atiendenos.

Cordero de Dios, quien quita los pecados del mundo,
óyenos, Señor.
Cordero de Dios, quien quita los pecados del mundo,
óyenos, Señor.
Cordero de Dios, quien quita los pecados del mundo,
ten piedad de nosotros.

Oremos

¡Oh Dios, que nos dejaste la memoria de tu Pasión en un Sacramento tan admirable! Haznos la gracia de que veneremos los sagrados misterios de tu Cuerpo y Sangre, de modo que experimentemos continuamente en nuestras almas los frutos de tu Redención, ¡oh Salvador del mundo! que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

viernes, 5 de abril de 2019


Por la señal de la santa Cruz...

Señor mio, Jesucristo, 
Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, 
por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; 
propongo firmemente nunca más pecar, 
apartarme de todas las ocaciones de ofenderos, 
confesarme y, cumplir la penitencia que me fuera impuesta.


ORACIÓN PARA CADA DÍA DE LA NOVENA

A Vos, santo Ángel de mi Guarda, acudo hoy en busca de especial favor. Habiéndote puesto Dios por custodio y protector mío, nadie como Vos conoce la miseria y las necesidades de mi alma y los afectos de mi corazón. Vos sabéis el deseo que tengo de salvarme, de amar a Dios y de santificarme; mas, ¡ay!, también sabéis mi inconstancia y lo mucho que he ofendido a Dios con mis faltas y pecados. Vos, que sois para mí el guía más seguro, el amigo más fiel, el maestro más sabio, el defensor más poderoso y el corazón más amante y compasivo, alcanzadme de Dios la gracia suprema de amarle y servirle fielmente en esta vida y poseerle eternamente en la gloria.

Y ahora os ofrezco humildemente los pequeños obsequios de esta Novena, para que también me alcancéis las gracias especiales que en ella os pido, si no son contrarias a la gloria de Dios y al bien de mi alma. Así sea.

Rezar la oración del día que corresponda:


DÍA PRIMERO 
¡Oh buen Ángel custodio! ayudadme a dar gracias al Altísimo por haberse dignado destinaros para mi guarda.

Os pido que por intercesión de María, me alcancéis de Dios un fervoroso espíritu y la práctica de una oración constante para agradecer a Dios todos sus beneficios, y especialmente el de teneros por celestial custodio mío.

Igualmente os pido la gracia de... Terminar con las oraciones finales.

DÍA SEGUNDO 
¡Oh Príncipe celestial!, dignaos obtenerme el perdón de todas las ofensas que he hecho a Dios y a Vos, despreciando vuestras amenazas y vuestros consejos.

Os pido que, por intercesión de María, me alcancéis de Dios un verdadero dolor de los pecados, que me obtenga el perdón de todas las faltas y caídas de la vida pasada.

Igualmente os pido la gracia de... Terminar con las oraciones finales.

DÍA TERCERO 
¡Oh mi Tutor amoroso!, infundid en mi alma un profundo respeto hacia Vos, de tal manera que jamás tenga el atrevimiento de hacer cosa alguna que os desagrade.

Os pido que, por intercesión de María, me alcancéis de Dios el recuerdo de la presencia divina y el respeto a vuestra presencia continua, las cuales han de guardarme del pecado.

Igualmente os pido la gracia de... Terminar con las oraciones finales.


DÍA CUARTO
¡Oh Médico compasivo!, enseñadme el remedio y dadme el auxilio para curar mis malos hábitos y tantas miserias como oprimen mi alma.

Os pido que, por intercesión de Maria, me alcancéis de Dios un verdadero espíritu de mortificación, con el cual domine mis malas pasiones y la sensualidad, y obtenga la paz y la libertad de espíritu, juntamente con las demás virtudes.

Igualmente os pido la gracia de... Terminar con las oraciones finales.

DÍA QUINTO 
¡Oh, mi Guía fiel!, alcanzadme fuerza para vencer todos los obstáculos que se encuentren en el camino de la existencia y para sufrir pacientemente las tribulaciones de esta miserable vida.

Os pido que, por intercesión de María, me alcancéis de Dios una verdadera paciencia y conformidad en todas las contrariedades y penas de la vida que Dios pueda permitir para mi santificación.

Igualmente os pido la gracia de... Terminar con las oraciones finales.


DÍA SEXTO  
¡Oh Intercesor eficaz cerca de Dios!, alcanzadme la gracia de seguir prontamente vuestras santas inspiraciones y de conformar, en todo y para siempre, mi voluntad a la de Dios.

Os pido que, por la intercesión de María, me alcancéis de Dios una obediencia absoluta a todos mis superiores, la cual me santifique por el cumplimiento de la voluntad divina en ella manifestada.

Igualmente os pido la gracia de... Terminar con las oraciones finales.

DÍA SÉPTIMO 
¡Oh Espíritu purísimo, encendido todo en amor de Dios!, alcanzadme este fuego divino, y al mismo tiempo una verdadera devoción a vuestra augusta Reina y buena Madre mía, la Virgen Santísima.

Os pido que, por intercesión de María, me obtengáis de Dios la caridad perfecta y la devoción a María, que sean para mi fuente abundantísima de méritos, camino segurísimo de salvación y el más dulce consuelo en la hora de la muerte.

Igualmente as pido la gracia de... Terminar con las oraciones finales.

DÍA OCTAVO 
¡Oh invencible Protector!, asistidme a fin de corresponder dignamente a vuestro amor y a vuestros beneficios, y para trabajar con todas las fuerzas en promover vuestro culto y vuestra devoción.

Igualmente os pido que, por intercesión de Maria, me alcancéis de Dios un celo fervoroso para la práctica del bien y una fervorosa devoción angélica, que sean mi propia santificación y la del prójimo.



Igualmente os pido la gracia de... Terminar con las oraciones finales.



DÍA NOVENO 
¡Oh bienaventurado ministro del Altísimo!, alcanzadme de su misericordia infinita que llegue yo a ocupar un día uno de los tronos que dejaron vacíos los ángeles rebeldes.

Os pido que, por intercesión de Maria, me obtengáis de Dios la gracia de una santa muerte, confortada con los Santos Sacramentos, que me abra las puertas de la gloria eterna.


Igualmente os pido la gracia de... Terminar con las oraciones finales.



ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS

Oración a la Santísima Trinidad. Para obtener de Dios las gracias que esperamos, ¡oh buen Ángel de la Guarda!, en unión vuestra y de todos los otros Ángeles del cielo, y por mediación de la Virgen Maria, Madre de Dios y Madre nuestra, saludo ahora a la Trinidad Santísima con el Trisagio angélico, diciendo de todo corazón:

Santo. Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de vuestra gloria. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.

 Rezar al Padre Eterno: Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de vuestra gloria. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.

Rezar al Hijo Unigénito: Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de vuestra gloria. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo. 

Rezar al Espíritu Santo: Padrenuestro. Avemaría y Gloria.

Oración de San Juan Berchmans. 

Ángel Santo, amado de Dios, que después de haberme tomado, por disposición divina, bajo vuestra bienaventurada guarda, jamás cesáis de defenderme, de iluminarme y de dirigirme: yo os venero como a protector, os amo como a custodio; me someto a vuestra dirección y me entrego todo a Vos, para ser de Vos gobernado. Os ruego, por lo tanto, y por amor de Jesucristo os suplico, que, cuando sea ingrato para con Vos y obstinadamente sordo a vuestras inspiraciones, no queráis, a pesar de esto, abandonarme; antes al contrario, ponedme pronto en el recto camino, si me he desviado de él; enseñadme, si soy ignorante; levantadme, si he caído; sostenedme, si estoy en peligro, y conducidme al cielo para poseer en el una felicidad eterna. Amén.

NOVENA POR LA UNCION DEL ESPIRITU SANTO




Pidamos por una poderosa efusión del Espíritu Santo.
Cristo murió en la Cruz para que nosotros seamos transformados por el Espíritu en hijos de Dios, participando de su santidad. Pero debemos desearlo, pedirlo y disponernos a recibirlo. 

Rezar cada día de la novena:

Acto de consagración al Espíritu Santo diario:

Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagración absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza, y todo el amor de mi Corazón.

Me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones.

¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús.

Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén.

Oración por los 7 dones del Espíritu Santo 

Oh, Señor Jesucristo, que antes de ascender al cielo prometiste enviar al Espíritu Santo para completar tu obra en las almas de tus Apóstoles y discípulos, dígnate concederme el mismo Espíritu Santo para que Él perfeccione en mi alma la obra de tu gracia y de tu amor. Concédeme el Espíritu de Sabiduría para que pueda despreciar las cosas perecederas de este mundo y aspirar sólo a las cosas que son eternas, el Espíritu de Entendimiento para iluminar mi mente con la luz de tu divina verdad, el Espíritu de Consejo para que pueda siempre elegir el camino más seguro para agradar a Dios y ganar el Cielo, el Espíritu de Fortaleza para que pueda llevar mi cruz contigo y sobrellevar con coraje todos los obstáculos que se opongan a mi salvación, el Espíritu de Conocimiento para que pueda conocer a Dios y conocerme a mí mismo y crecer en la perfección de la ciencia de los santos, el Espíritu de Piedad para que pueda encontrar el servicio a Dios dulce y amable, y el Espíritu de Temor de Dios para que pueda ser lleno de reverencia amorosa hacia Dios y que tema en cualquier modo disgustarlo. Márcame, amado Señor, con la señal de tus verdaderos discípulos y anímame en todas las cosas con tu Espíritu. Amén.

PRIMER DÍA (viernes)

¡Espíritu Santo! ¡Señor de Luz! ¡Danos, desde tu clara altura celestial, tu puro radiante esplendor!


El Espíritu Santo
Sólo una cosa es importante: la salvación eterna. Por lo tanto, sólo una cosa hay que temer: el pecado. El pecado es el resultado de la ignorancia, debilidad e indiferencia. El Espíritu Santo es el Espíritu de Luz, de Fuerza y de Amor. Con sus siete dones ilumina la mente, fortalece la voluntad, e inflama el corazón con el amor de Dios. Para asegurarnos la salvación debemos invocar al Divino Espíritu diariamente, porque “el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos cómo pedir para orar como conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros” (Rom 8,26).

Oración

Omnipotente y eterno Dios, que has condescendido para regenerarnos con el agua y el Espíritu Santo, y nos has dado el perdón de todos los pecados, permite enviar del cielo sobre nosotros los siete dones de tu Espíritu, el Espíritu de Sabiduría y de Entendimiento, el Espíritu de Consejo y de Fortaleza, el Espíritu de Conocimiento y de Piedad, y llénanos con el Espíritu del Santo Temor. Amén.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria

SEGUNDO DÍA (Sábado)

¡Ven, Padre de los pobres. Ven, tesoros que sostienes. Ven, Luz de todo lo que vive!

El don del Temor

El don del Santo Temor de Dios nos llena con un soberano respeto por Dios, y nos hace que a nada temamos más que a ofenderlo por el pecado. Es un temor que se eleva, no desde el pensamiento del infierno, sino del sentimiento de reverencia y filial sumisión a nuestro Padre Celestial. Es el temor principio de sabiduría, que nos aparta de los placeres mundanos que podrían de algún modo separarnos de Dios. “Los que temen al Señor tienen corazón dispuesto, y en su presencia se humillan” (Ecl 2,17).

Oración

¡Ven, Oh bendito Espíritu de Santo Temor, penetra en lo más íntimo de mi corazón, que te tenga, mi Señor y Dios, ante mi rostro para siempre, ayúdame a huir de todas las cosas que te puedan ofender y hazme merecedor ante los ojos puros de tu Divina Majestad en el Cielo, donde Tú vives y reinas en unidad de la siempre Bendita Trinidad, Dios en el mundo que no tiene fin. Amén.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria

TERCER DÍA (Domingo)

Tú, de todos los consoladores el mejor, visitando el corazón turbado, da la gracia de la placentera paz.

El don de Piedad

El don de Piedad suscita en nuestros corazones una filial afección por Dios como nuestro amorosísimo Padre. Nos inspira, por amor a Él, a amar y respetar a las personas y cosas a Él consagradas, así como aquellos que están envestidos con su autoridad, su Santísima Madre y los Santos, la Iglesia y su cabeza visible, nuestros padres y superiores, nuestro país y sus gobernantes. Quien está lleno del don de Piedad no encuentra la práctica de la religión como deber pesado sino como deleitante servicio. Donde hay amor no hay trabajo.

Oración

Ven, Oh Bendito Espíritu de Piedad, toma posesión de mi corazón. Enciende dentro mío tal amor por Dios que encuentre satisfacción sólo en su servicio, y por amor a Él me someta amorosamente a toda legítima autoridad. Amén.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria

CUARTO DÍA (Lunes)

Tú, en la fatiga dulce alivio, refresco placentero en el calor, solaz en medio de la miseria.

El don de Fortaleza

Por el don de Fortaleza el alma se fortalece ante el miedo natural y soporta hasta el final el desempeño de una obligación. La fortaleza le imparte a la voluntad un impulso y energía que la mueve a llevar a cabo, sin dudarlo, las tareas más arduas, a enfrentar los peligros, a estar por encima del respeto humano, y a soportar sin quejarse el lento martirio de la tribulación aún de toda una vida. “El que persevere hasta el fin, ese se salvará”(Mt 24,13).

Oración

Ven, Oh Espíritu de Fortaleza, alza mi alma en tiempo de turbación y adversidad, sostiene mis esfuerzos de santidad, fortalece mi debilidad, dame valor contra todos los asaltos de mis enemigos, que nunca sea yo confundido y me separe de Ti, Oh mi Dios y mi máximo Bien. Amén

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria

QUINTO DÍA (Martes)

¡Luz inmortal! ¡Divina Luz! ¡Visita estos corazones tuyos y llena nuestro más íntimo ser!

El don del Conocimiento

El don del Conocimiento permite al alma darle a las cosas creadas su verdadero valor en su relación con Dios. El conocimiento desenmascara la simulación de las creaturas, revela su vacuidad y hace notar sus verdaderos propósitos como instrumentos al servicio de Dios. Nos muestra el cuidado amoroso de Dios aún en la adversidad, y nos lleva a glorificarlo en cada circunstancia de la vida. Guiados por su luz damos prioridad a las cosas que deben tenerla y apreciamos la amistad de Dios por encima de todo. “El conocimiento es fuente de vida para aquel que lo posee” (Prov 16,22).

Oración

Ven, Oh Bendito Espíritu de Conocimiento, y concédeme que pueda percibir la voluntad del Padre; muéstrame la nulidad de las cosas de la tierra, que tenga idea de su vanidad y las use sólo para tu gloria y mi propia salvación, siempre por encima de ellas mirándote a Ti y tus premios eternos. Amén.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria

SEXTO DÍA (Miercoles)

Si tu apartas tu gracia, nada puro permanecerá en el hombre, todo lo que es bueno se volverá enfermo.

El don del Entendimiento

El Entendimiento, como don del Santo Espíritu, nos ayuda a aferrar el significado de las verdades de nuestra santa religión. Por la fe las conocemos, pero por el entendimiento aprendemos a apreciarlas y a apetecerlas. Nos permite penetrar el profundo significado de las verdades reveladas y, a través de ellas, avivar la novedad de la vida. Nuestra fe deja de ser estéril e inactiva e inspira un modo de vida que da elocuente testimonio de la fe que hay en nosotros. Comenzamos a “caminar dignos de Dios en todas las cosas complaciendo y creciendo en el conocimiento de Dios”.

Oración

Ven, Oh Espíritu de Entendimiento, e ilumina nuestras mentes, que podamos conocer y creer en todos los misterios de la salvación, y que por fin podamos merecer ver la eterna luz en la Luz, y en la luz de la gloria tener una clara visión de Ti y del Padre y del Hijo. Amén.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria

SÉPTIMO DÍA (Jueves)

Sana nuestras heridas, renueva nuestra fuerza. En nuestra aridez derrama tu rocío. Lava las manchas de la culpa.

El don de Consejo

El don de Consejo dota al alma de prudencia sobrenatural, permitiéndole juzgar con prontitud y correctamente qué debe hacer, especialmente en circunstancias difíciles. El Consejo aplica los principios dados por el Conocimiento y el Entendimiento a los innumerables casos concretos que confrontamos en el curso de nuestras diarias obligaciones en tanto padres, docentes, servidores públicos y ciudadanos cristianos. El Consejo es sentido común sobrenatural, un tesoro invalorable en el tema de la salvación. “Y por encima de todo esto, suplica al Altísimo para que enderece tu camino en la verdad” (Ecl 37,15).

Oración

Ven, Oh Espíritu de Consejo, ayúdame y guíame en todos mis caminos para que siempre haga tu Santa Voluntad. Inclina mi corazón a aquello que es bueno, apártame de todo lo que es malo y dirígeme por el sendero recto de tus Mandamientos a la meta de la vida eterna que yo anhelo. Amén.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria

OCTAVO DÍA (Viernes)

Dobla la voluntad y el corazón obstinado, funde lo que está helado, calienta lo que está frío. Guía los pasos que se han desviado!

El don de Sabiduría

Abarcando a todos los otros dones, como la caridad abraza a todas las otras virtudes, la Sabiduría es el más perfecto de los dones. De la Sabiduría está escrito: “todo lo bueno vino a mí con Ella, y riquezas innumerables me llegaron a través de sus manos”. Es el don de la Sabiduría el que fortalece nuestra fe, fortifica la esperanza, perfecciona la caridad y promueve la práctica de la virtud en el más alto grado. La Sabiduría ilumina la mente para discernir y apreciar las cosas de Dios, ante las cuales los gozos de la tierra pierden su sabor, mientras la Cruz de Cristo produce una divina dulzura, de acuerdo a las palabras del Salvador: “Toma tu cruz y sígueme, porque mi yugo es dulce y mi carga ligera”.

Oración

Ven, Oh Espíritu de Sabiduría y revela a mi alma los misterios de las cosas celestiales, su enorme grandeza, poder y belleza. Enséñame a amarlas sobre todo y por encima de todos los gozos pasajeros y las satisfacciones de la tierra. Ayúdame a conseguirlas y a poseerlas para siempre. Amén.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria

NOVENO DÍA (Sábado)

Tú, en aquellos que siempre más te confiesan y te adoran, en tus siete dones, desciende. Dales alivio en la muerte. Dales vida Contigo en las alturas. Dale los gozos que no tienen fin. Amén.

Los frutos del Espíritu Santo

Los dones del Espíritu Santo perfeccionan las virtudes sobrenaturales al permitirnos practicarlas con mayor docilidad a la divina inspiración. A medida que crecemos en el conocimiento y en el amor de Dios, bajo la dirección del Santo Espíritu, nuestro servicio se torna más sincero y generoso y la práctica de las virtudes más perfecta. Tales actos de virtudes dejan el corazón lleno de alegría y consolación y son conocidos como frutos del Espíritu Santo. Estos frutos, a su vez, hacen la práctica de las virtudes más activa y se vuelven un poderoso incentivo para esfuerzos aún mayores en el servicio de Dios.

Oración

Ven, Oh Divino Espíritu, llena mi corazón con tus frutos celestiales: caridad, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Que nunca esté yo cansado en el servicio de Dios sino que, por continua y fiel sumisión a tu inspiración, merezca estar eternamente unido Contigo, en el amor del Padre y del Hijo. Amén.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria 



 ORACION POR LOS SIENTE DONES DEL ESPÍRITU

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu amor. Oh, Dios, que con la luz del Espíritu Santo iluminas los corazones de tus fieles, concédenos que guiados por el mismo Espíritu, disfrutemos de lo que es recto y nos gocemos con su consuelo celestial.

1
Ven, Espíritu Santo, por tu don Sabiduría, concédenos la gracia de apreciar y estimar los bienes del cielo y muéstranos los medios para alcanzarlos. Gloria

2
Ven, Espíritu Santo, por tu don de Entendimiento, ilumina nuestras mentes respecto a los misterios de la salvación, para que podamos comprenderlos perfectamente y abrazarlos con fervor. Gloria

3
Ven, Espíritu Santo, por tu don de Consejo, inclina nuestros corazones a actuar con rectitud y justicia para beneficio de nosotros mismos y de nuestros semejantes. Gloria

4
Ven, Espíritu Santo, por tu don de Fortaleza, fortalécenos con tu gracia contra los enemigos de nuestra alma, para que podamos obtener la corona de la victoria. Gloria

5
Ven, Espíritu Santo, por tu don de Ciencia, enséñanos a vivir entre las cosas terrenos para así no perder las eternas. Gloria

6
Ven, Espíritu Santo, por tu don de Piedad, inspíranos a vivir sobria, justa, y piadosamente en esta vida, para alcanzar el cielo en la otra vida. Gloria.

7
Ven, Espíritu Santo, por tu don de Temor de Dios, hiere nuestros cuerpos con tu temor para así trabajar por la salvación de nuestras almas. Gloria

Oración. 
Oh Dios, que has unido las naciones en la confesión de tu nombre, concédenos que los que han renacido por el agua del bautismo, tengan la misma fe en sus corazones y la misma piedad en sus acciones.

Oh Dios, que enviaste el Espíritu Santo a los apóstoles, oye las oraciones de tus fieles para que gocen de la verdadera paz, quienes por tu gracia, han recibido el don de la verdadera fe. Te suplicamos, oh Dios, que tu Santo Espíritu encienda en nuestros corazones esa llama que Cristo trajo a la tierra y deseó ardientemente fuera encendida.

Inflama, oh Señor, nuestros corazones con el fuego del Espíritu Santo, para que te sirvamos castos de cuerpo y limpios de corazón. Enriquece, Señor, nuestros corazones derramando con plenitud tu Santo Espíritu por cuya sabiduría fuimos creados y por cuya providencia somos gobernados.

Te suplicamos, oh Dios Todopoderoso y Eterno, que tu Santo Espíritu nos defienda y habite en nuestras almas, para que al fin, seamos los templos de su gloria.

Te pedimos, Señor, que según la promesa de tu Hijo, el Espíritu Santo nos lleve al conocimiento pleno de toda la verdad revelada. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.


Por intercesión de María
envía al Espíritu Santo

Divino Padre Eterno, en nombre de Jesucristo y por la intercesión de la Siempre Virgen María;
envía a mi corazón al Espíritu Santo.

Espíritu Santo, Dios de infinita caridad, dame Tu Santo Amor.

Espíritu Santo, Dios de las virtudes; conviérteme. 

Espíritu Santo, Fuente de luces celestes;
disipa mi ignorancia.

Espíritu Santo, Dios de infinita pureza; santifica mi alma.

Espíritu Santo, que habitas en mi alma, transfórmala y hazla toda tuya.

Espíritu Santo, Amor sustancial del padre y del Hijo, permanece siempre en mi corazón.

Tres veces……Gloria al Padre………



Invocaciones a María Santísima
para recibir El ESPÍRITU SANTO

1-¡Oh Purísima Virgen María!, que en tu inmaculada concepción fuiste hecha por el Espíritu Santo Tabernáculo escogido de la Divinidad, ¡ruega por nosotros!

¡Y haz que el Divino Paráclito,
venga pronto a renovar la faz de la tierra!.

2-¡Oh Purísima Virgen María, que en el misterio de la encarnación fuiste hecha por el Espíritu Santo verdadera Madre de Dios, ruega por nosotros!.

¡Y haz que el Divino Paráclito,
venga pronto a renovar la faz de la tierra!.

3-¡Oh Purísima Virgen María, que estando en oración con los Apóstoles, en el Cenáculo fuiste inundada por el Espíritu Santo, ruega por nosotros!

¡Y haz que el Divino Paráclito,
venga pronto a renovar la faz de la tierra!.

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Envía Tu Espíritu y será una nueva creación.

Y renovarás la faz de la tierra.

SANTIFICACÓN DE LA SEMANA



Cada día de la semana se consagra a una devoción particular.

Domingo -------------------- A la Santísima Trinidad:
Meditación sobre: ​​fe, esperanza y caridad - amor de Dios - conformidad con la voluntad de Dios - deseo del Cielo.

Lunes -------------------- Al Espíritu Santo y las Almas Santas en el purgatorio
Meditación sobre los deberes de su estado de vida, la santificación de sus acciones, la fidelidad a la inspiración del Espíritu Santo.

Martes ---------------------- A los santos ángeles
Meditación sobre tu pasión dominante, las virtudes, el pecado venial, el pecado mortal.

Miércoles -------------------------- A San José
Meditación sobre: ​​el ejemplo de los santos patronos, la Infancia de Nuestro Señor, la obra de la misericordia.

Jueves ---------------------- Al Santísimo Sacramento
Meditación sobre las virtudes enseñadas por Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento, es decir, humildad, silencio, tolerancia - la Santa Misa.

Viernes --------------------- A la Pasión de Nuestro Señor y al Sagrado Corazón de Jesús
Meditación sobre: ​​las virtudes especialmente enseñadas por la Pasión, es decir, penitencias, resignación, caridad fraterna, mortificación - el Sagrado Corazón de Jesús.

Sábado -------------------- A la Santísima Virgen María y a las oraciones especiales para los sacerdotes
Meditación sobre su pureza, humildad, obediencia, gentileza, su amor a Jesucristo, también la muerte, el juicio, la eternidad, el purgatorio y el infierno.

Mi semana en las Llagas de Jesús

Mi semana en las Llagas
             
“Todos los días de la semana, entra en una de las Heridas del Salvador y permanece en ella con amor.” - San Francisco de Sales a Santa Juana de Chantal

DOMINGO

Oh, mi más amable Señor Jesús, lleno de respeto, me asocio a la Santísima Virgen María, tu Madre, para adorar a tu Santa Humanidad humillada. Adoro la Santa Herida de tu Mano Derecha y te agradezco por el amor infinito con el que quisiste soportar tantos y crueles sufrimientos para expiar mis pecados que detesto con todo mi corazón. Te recomiendo a tu gente querida, a tu iglesia por la cual te entregaste, por amor. Bendice y protege a tu vicario en la tierra.

Oh, mi más amable Señor Jesús, Cordero inmolado, unido a toda la Corte Celestial y con todos los fieles en la tierra, adoro la Herida de tu Mano Izquierda. Te agradezco, oh Señor, a causa de nuestros pecados que has sido traspasado. Os recomiendo a todos los moribundos de este día. Toca los corazones de los pecadores más endurecidos.

Padre Eterno, Padre de misericordia y Dios de todos los consuelos, bajo el movimiento de tu Espíritu Santo y a través de las manos más puras de María, te ofrezco mi humilde vida en unión con la Pasión y la Resurrección de tu Hijo Jesús. Recibe sus heridas sagradas que imploran misericordia para cada uno de nosotros y sana las heridas de la humanidad.

Oh, mi más amable Jesús, tú, que por nuestros pecados has sido golpeado hasta la muerte, te amo. Humildemente, adoro la Herida Sagrada de tu Pie Derecho. Ayude a todas las personas que quieran servirle más de cerca. Haz de tus sacerdotes y de todas tus almas consagradas lámparas ardientes que iluminan y calientan el mundo de hoy.

Oh, mi más amable Jesús, en unión con todas las almas que todavía están detenidas lejos de Ti en las llamas expiatorias del Purgatorio y que anhelan estar contigo, adoro la Herida Sagrada de tu Pie Izquierdo. Ten piedad de aquellas almas que languidecen mientras esperan tu misericordia. Ayuda a las personas juzgadas por las dificultades de la vida y que caminan en la oscuridad. Sé su única esperanza.

Padre Eterno, Padre amoroso, te ofrezco las heridas de Jesús crucificado y resucitado para curar las heridas de nuestras almas.

Oh mi más amable Jesús, es a través de tus sufrimientos que has salvado a las multitudes. Tú que te dejas aplastar bajo el peso de los pecados del mundo, recibe nuestro amor, recibe nuestra adoración. Particularmente adoro la Herida de tu Lado Abierto, tu Corazón Transfijado. Se nuestro refugio Es a través de tus heridas que somos sanados.

Oh, mi más amable Señor Jesús, tu Santo Rostro se vio empañado por la maldad de los hombres, por nuestros pecados. El castigo que nos trae paz cayó sobre ti. La Corona de espinas ara en tu Cráneo, tu Venerable Ceja, tu Cabeza Sagrada, el Templo de la Divina Sabiduría. Te amo y te adoro, Señor Jesús. La herida de tu hombro magullado, las heridas de tus rodillas laceradas y las de tu flagelación atroz son tantas bocas que nos gritan tu amor, amable Salvador. Te recomiendo a todos los miserables y aquellos por quienes debo orar y que confían en mis oraciones.

Padre Eterno, Padre amoroso, te ofrezco con mi humilde vida todas las Heridas Sangrientas y Triunfantes de tu Hijo Jesús para curar las heridas de la humanidad.

LUNES

A través de ti, el Señor Jesús crucificado y resucitado, el mundo será renovado. Cambia los corazones, uno por uno, a través del contacto con tu Corazón Transfijado, rectifica las mentes a través del contacto con tu Cabeza Sagrada coronada de espinas, Templo de la Sabiduría Divina; cambia todos nuestros hábitos a través del contacto con cada una de tus Heridas sangrientas y triunfantes.

Oh María, Madre Dolorosa, ofrece a la Santísima Trinidad las heridas y los sufrimientos de la Humanidad Sagrada de nuestro Salvador Jesucristo, tu Hijo; A esta ofrenda, únase a nuestras vidas pecaminosas con sus alegrías, sus dolores, sus preocupaciones, sus obras.

Señor Jesús crucificado, tus manos están clavadas; Seremos tus manos en todo el mundo, para bendecir, para trabajar, para amamantar y para servir; tus pies están clavados abajo; En todas partes llevaremos tu Presencia y tu Palabra. Sí, amado Jesús, seremos tu cabeza en humillación, tus miembros en acción, tu corazón en amor.

Señor Jesús, tu Cuerpo crucificado y resucitado es un inmenso fuego resplandeciente. Cada una de tus Gloriosas Heridas irradia luz benéfica y redime el calor sobre el mundo.

MARTES

Oh, mi amable Jesús crucificado y resucitado, Tú eres el LIBRO de los ignorantes y de los sencillos de corazón, el PADRE de los pecadores, la LUZ de los incrédulos, el CONQUISTADOR de los impíos, el FUEGO que encendió a los tibios. Bea más amoroso HERMANO, el TODO para las almas fervientes.

Padre Eterno, Padre amoroso, bajo el impulso amoroso de tu Espíritu Santo, te ofrezco las dolorosas y gloriosas heridas de tu amado Hijo; Recibe también, para nuestra salvación, las lágrimas co-redentoras de su Madre Inmaculada.

María, Madre Inmaculada, Madre compasiva de Jesús crucificada, cambia nuestros corazones por los tuyos. Te damos nuestro corazón, nuestros pensamientos, nuestras miserias, nuestros deseos,  y nos darás tu Corazón que arde al unísono al de tu Hijo, con sus pensamientos, sus misericordias y sus deseos.

Con toda la Corte Celestial, te adoro, oh Jesús crucificado y resucitado, particularmente con los ángeles de Dios. Me aferro a ti, mi única certeza; Me aferro a ti, mi boya que salva vidas.

Doloroso e inmaculado Corazón de María, Madre compasiva, has contemplado las heridas de Jesús una por una, tu Corazón materno también se ha quedado profundamente paralizado. Todos esos sufrimientos, los querías, los aceptabas, los ofrecías porque eran la voluntad del Padre de salvarnos a través de las Heridas y la Sangre de tu amado Hijo.

MIÉRCOLES

Padre Eterno, Autor de todo don perfecto, para hacernos entender tu amor misericordioso por nosotros, no has desdeñado enviarnos a tu Hijo unigénito en la tierra donde Él vivió en las condiciones de un esclavo. Es a través del amor por nosotros que Él ha querido soportar su horrible pasión, ser azotado, coronado de espinas, ser superpuesto con heridas y morir en la Cruz. Por lo tanto, lo has exaltado dándole un nombre que está por encima de todos los nombres. ¡Señor, tus misterios son insondables!

Padre amoroso, te ofrezco mi vida y mis acciones, en unión con las heridas santas de Jesús y las lágrimas de su Santísima Madre.

Oh Madre Dolorosa, contigo, contemplo, una tras otra, las Heridas de tu Divino Hijo. Contemplo esas heridas gloriosas a través de las cuales los sufrimientos de la humanidad se transforman en gloria eterna.

Oh Jesús, tus heridas son puertas abiertas al cielo; Recuérdame en tu Paraíso.

JUEVES

Oh Señor Jesús, nos has amado tanto que te has entregado por cada uno de los hombres; Te has convertido en uno de nosotros, has hablado nuestro idioma, Tú, la Palabra, y has querido restaurar todo en tu Sangre con la que rociaste toda la tierra. Te has entregado en nuestras manos: "Toma ... come ... porque este es mi cuerpo". Sin embargo, en la vida diaria, los hombres no te creen y no confían en tu amor. Tú, "quien ha vencido al mundo", ¿cuándo, Señor Jesús, conquistarás nuestros corazones desconfiados e desconfiados?

Señor Jesús, a través de tu sacrificio en la cruz, has encendido el fuego del amor en el hogar. Este fuego, deseas verlo revivido y extendido por todo el mundo para que se convierta en un fuego incandescente enorme e inextinguible. Que la vista de tus heridas, oh amable Jesús, reavive un simple sentimiento de compasión en los corazones más endurecidos. Esa chispa humilde, toda humana, será suficiente para avivar el ardor de tu Amor y luego estallará como una violenta conflagración. Sí, oh Jesús, eres verdaderamente maravilloso en tu ternura y en tu poder. Tus heridas glorificadas son tantos soles que iluminan y purifican los corazones. ¡Por tu signo, el signo de la cruz, vencerás!

VIERNES

Oh Jesús, manso y humilde de corazón, a menudo experimentamos confusión, pero raramente practicamos la verdadera humildad, que es la virtud de las almas confiadas, simples y puras. Es en las heridas abiertas de tu Sagrado Corazón, que a través de tus méritos, lo adquiriremos. Es allí también que entenderemos la mansedumbre y la mansedumbre y que renunciaremos a nuestra propia voluntad, ya que su Corazón muerto se ha dejado paralizar por la lanza. Que tu amor nos enseñe a renunciar al yo, para que solo deseemos tu gloria y la salvación de las almas.

Señor Jesús crucificado y resucitado, escuchemos nuevamente tu supremo grito de misericordia: "¡Padre, perdónalos porque no saben lo que están haciendo!" Te oiremos lamentar la sed de las almas; unimos nuestras voces a las tuyas y gritamos un llamamiento vibrante a todos, particularmente a los que se oponen, a los rebeldes, a los amargados, a los tibios, a los apóstatas y a los divorciados ... Padre, escucha nuestros suspiros unidos a los de tu amado hijo; rectifica todas las mentes y purifica todos los corazones en el amor de tu Espíritu Santo.

Oh Jesús, la ausencia de tu apóstol Pedro en el Calvario ha desgarrado tu Corazón; fue entonces cuando tu mirada implorante se dirigió hacia un criminal que te estaba insultando. Echad, oh Señor, una mirada de bondad y amor sobre nosotros como lo hicisteis con el ladrón, y después de su ejemplo, arrepentidos, concedednos que proclamemos abiertamente vuestra gloria, asegurándonos de vuestra fuerza y ​​misericordia.

SÁBADO

Oh María, Madre Dolorosa, quieres que cada uno de nosotros reconozca a tu Hijo crucificado y resucitado como nuestro único Salvador; une nuestras vidas a las de Él y Su Sacrificio, ofrécelos a nuestro Padre Celestial común. Reúnenos a todos en las Heridas de Jesús como en un refugio seguro. Tú eres, oh María, la madre de los débiles, los que sufren, los desanimados, los amargados, los rebeldes y los sucios. Confiamos en usted para llevarnos, llenos de esperanza, al pie del Crucifijo, el estandarte de la Santa Iglesia. Haznos a todos celosos y fieles estandartes.

Oh María, Madre Inmaculada, las heridas de tu Hijo Jesús están eternamente grabadas en tu Corazón; concédenos que, también para nosotros, sus heridas sagradas queden profundamente impresas en nuestros corazones.

En tus gloriosas heridas, Señor Jesús, no tengo nada que temer.ni de mí mismo, ni de los demás, ni del diablo; Tú eres, oh Jesús, mi escudo, mi parte de carnero, mi refugio, mi roca; ¿Ante quién debo temblar?

Santo Padre, Padre Misericordioso, a través del aliento de tu Espíritu y las manos más puras de María, te ofrezco mi humilde vida, la cruel Pasión de tu Hijo, su Corazón paralizado, su Cabeza Sagrada coronada de espinas, su Cara Sagrada. estropeado, su Preciosa Sangre, las Heridas de sus Manos, de sus Pies, de su Hombro y de todo su Cuerpo dislocado. Padre, recibe esta ofrenda infinita y haznos los celosos apóstoles y los fieles compañeros de Jesús crucificado y resucitado y de María Inmaculada.

Señor Jesús, ponemos nuestras humildes vidas en tus Sagradas Heridas; Haznos participantes de tu Divinidad para que contigo y toda la humanidad constituyamos una ofrenda pura a la gloria de nuestro Padre Celestial.

Oh Jesús mío, a través de los méritos de tus heridas santas y tu preciosa sangre, te suplicamos que te inflames con el celo de tu amor y tu gloria a todos los sacerdotes del mundo, a todos los misioneros y a cada uno de nosotros, para que proclamemos. tu Palabra y, al hacerlo, las almas serán quitadas del diablo y llevadas al asilo de tu Corazón donde ellas, contigo, podrán eternamente glorificar la infinita misericordia del Padre. Amén.

PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE

 PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE PRIMERA SECCIÓN «CREO» – «CREEMOS» 1. ¿Cuál es el designio de Dios para el hombre? 1-25 Dios, infinitam...