lunes, 3 de diciembre de 2018

Oración de la mañana a la Santísima Virgen María D.V


(mejorar traducción)
Dulce mamá, estoy despierta y corro a los brazos madre. Sé bien, oh Madre, que en tu vientre tienes al hermoso Niño Jesús; Es precisamente por Él que quiero venir, ambos nos mantienen juntos. ¿No eres mi madre también? Dame tu mano y aquí estoy en tus brazos. Santa Madre, déjame besar a Jesús y luego a ti.

Escucha, este día no descenderé de tus rodillas. Me harás como una Madre: dirige mis pensamientos a Jesús, con tus miradas fijas en Jesús, guíame a Jesús. Une mi lengua a la tuya para que nuestra voz pueda resonar junta al orar, a hablar siempre de amor. Jesús estará feliz de escuchar en su voz la voz de su Madre.

Mi madre, perdóname si soy demasiado audaz: haz latir mi corazón en el tuyo y guía mis afectos, mis deseos hacia Jesús; Mi voluntad, concatenada con la tuya, formar una dulce cadena de amor y reparación para su Corazón divino, para refrescarlo de todos los dolores y ofensas. Mi mamá, ayúdame y guíame en todo, dirige mis manos a Jesús y nunca me permitas hacer acciones indignas con las que pueda ofenderlo.

Escucha, oh Madre, mientras esté en tu vientre, tu compromiso es hacerme todo similar a Jesús. Veo que Jesús sufre y no ... ¡cómo me gustaría sufrir juntos! Por favor, Madre Santa, danos tu palabra: dile a Jesús que me haga sufrir junto con Él, que llorará y hará todo lo que esté en común. Todo de ti te espero; Con tus manos me darás la comida, el trabajo, los mandatos de lo que debo hacer y, de rodillas, déjame que Jesús me agarre.

Querida Madre, bendíceme y bendíceme, asegúrate de que me harás toda Madre. Amén.

Mi madre, te amo y tú me amas y le das un sorbo de la Voluntad de Dios a mi alma. Dame tu bendición para que pueda realizar todas mis acciones bajo tu mirada materna.

Santa Madre, ven a mí para hacer cada uno de mis actos.

Guíame, ponme en tu Corazón: quiero hacer tantos actos por aquellos que Dios ha pensado para mí desde la eternidad; más bien, quiero tomar y hacer mis los actos que Él ya ha hecho y preparado para mí.

24 CAPITULOS DE SAN LUCAS


PRIMER DIA 
"Evangelio según San Lucas, 1

 1.Algunas personas han hecho empeño por ordenar una narración de los acontecimientos que han ocurrido entre nosotros, 2.tal como nos han sido transmitidos por aquellos que fueron los primeros testigos y que después se hicieron servidores de la Palabra. 3.Después de haber investigado cuidadosamente todo desde el principio, también a mí me ha parecido bueno escribir un relato ordenado para ti, ilustre Teófilo. 4.De este modo podrás verificar la solidez de las enseñanzas que has recibido. 5.Siendo Herodes rey de Judea, vivía allí un sacerdote llamado Zacarías. Pertenecía al grupo sacerdotal de Abías, y su esposa, llamada Isabel, era también descendiente de una familia de sacerdotes. 6.Ambos eran personas muy cumplidoras a los ojos de Dios y se esmeraban en practicar todos los mandamientos y leyes del Señor. 7.No tenían hijos, pues Isabel no podía tener familia, y los dos eran ya de edad avanzada. 8.Mientras Zacarías y los otros sacerdotes de su grupo estaban oficiando ante el Señor, 9.le tocó a él en suerte, según las costumbres de los sacerdotes, entrar en el Santuario del Señor para ofrecer el incienso. 10.Cuando llegó la hora del incienso, toda la gente estaba orando afuera, en los patios. 11.En esto se le apareció un ángel del Señor, de pie, al lado derecho del altar del incienso. 12.Zacarías se turbó al verlo y el temor se apoderó de él. 13.Pero el ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu oración ha sido escuchada. Tu esposa Isabel te dará un hijo y le pondrás por nombre Juan. 14.Será para ti un gozo muy grande, y muchos más se alegrarán con su nacimiento, 15.porque este hijo tuyo será un gran servidor del Señor. No beberá vino ni licor, y estará lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre. 16.Por medio de él muchos hijos de Israel volverán al Señor, su Dios. 17.El mismo abrirá el camino al Señor con el espíritu y el poder del profeta Elías, reconciliará a padres e hijos y llevará a los rebeldes a la sabiduría de los buenos. De este modo preparará al Señor un pueblo bien dispuesto.» 18.Zacarías dijo al ángel: «¿Quién me lo puede asegurar? Yo ya soy viejo y mi esposa también.» 19.El ángel contestó: «Yo soy Gabriel, el que tiene entrada al consejo de Dios, y he sido enviado para hablar contigo y comunicarte esta buena noticia. 20.Mis palabras se cumplirán a su debido tiempo, pero tú, por no haber creído, te vas a quedar mudo y no podrás hablar hasta el día en que todo esto ocurra.» 21.El pueblo estaba esperando a Zacarías, y se extrañaban de que se demorase tanto en el Santuario. 22.Cuando finalmente salió, no podía hablarles, y comprendieron que había tenido alguna visión en el Santuario. Intentaba comunicarse por señas, pues permanecía mudo. 23.Al terminar el tiempo de su servicio, Zacarías regresó a su casa, 24.y poco después su esposa Isabel quedó embarazada. Durante cinco meses permaneció retirada, pensando: 25.«¡Qué no ha hecho por mí el Señor! Es ahora cuando quiso liberarme de mi vergüenza.» 26.Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27.a una joven virgen que estaba comprometida en matrimonio con un hombre llamado José, de la familia de David. La virgen se llamaba María. 28.Llegó el ángel hasta ella y le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» 29.María quedó muy conmovida al oír estas palabras, y se preguntaba qué significaría tal saludo. 30.Pero el ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado el favor de Dios. 31.Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús. 32.Será grande y justamente será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David; 33.gobernará por siempre al pueblo de Jacob y su reinado no terminará jamás.» 34.María entonces dijo al ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen?» 35.Contestó el ángel: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios. 36.También tu parienta Isabel está esperando un hijo en su vejez, y aunque no podía tener familia, se encuentra ya en el sexto mes del embarazo. 37.Para Dios, nada es imposible.» 38.Dijo María: «Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho.» Después la dejó el ángel. 39.Por entonces María tomó su decisión y se fue, sin más demora, a una ciudad ubicada en los cerros de Judá. 40.Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. 41.Al oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo 42.y exclamó en alta voz: «¡Bendita tú eres entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! 43.¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor? 44.Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas. 45.¡Dichosa tú por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor!» 46.María dijo entonces: Proclama mi alma la grandeza del Señor, 47.y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, 48.porque se fijó en su humilde esclava, y desde ahora todas las generaciones me dirán feliz. 49.El Poderoso ha hecho grandes cosas por mí: ¡Santo es su Nombre! 50.Muestra su misericordia siglo tras siglo a todos aquellos que viven en su presencia. 51.Dio un golpe con todo su poder: deshizo a los soberbios y sus planes. 52.Derribó a los poderosos de sus tronos y exaltó a los humildes. 53.Colmó de bienes a los hambrientos, y despidió a los ricos con las manos vacías. 54.Socorrió a Israel, su siervo, se acordó de su misericordia, 55.como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a sus descendientes para siempre. 56.María se quedó unos tres meses con Isabel, y después volvió a su casa. 57.Cuando le llegó a Isabel su día, dio a luz un hijo, 58.y sus vecinos y parientes se alegraron con ella al enterarse de la misericordia tan grande que el Señor le había mostrado. 59.Al octavo día vinieron para cumplir con el niño el rito de la circuncisión, 60.y querían ponerle por nombre Zacarías, por llamarse así su padre. Pero la madre dijo: «No, se llamará Juan.» 61.Los otros dijeron: «Pero si no hay nadie en tu familia que se llame así.» 62.Preguntaron por señas al padre cómo quería que lo llamasen. 63.Zacarías pidió una tablilla y escribió: «Su nombre es Juan», por lo que todos se quedaron extrañados. 64.En ese mismo instante se le soltó la lengua y comenzó a alabar a Dios. 65.Un santo temor se apoderó del vecindario, y estos acontecimientos se comentaban en toda la región montañosa de Judea. 66.La gente que lo oía quedaba pensativa y decía: «¿Qué va a ser este niño?» Porque comprendían que la mano del Señor estaba con él. 67.Su padre, Zacarías, lleno del Espíritu Santo, empezó a recitar estos versos proféticos: 68.Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo. 69.Ahora sale triunfante nuestra salvación en la casa de David, su siervo, 70.como lo había dicho desde tiempos antiguos por boca de sus santos profetas: 71.que nos salvaría de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; 72.que nos mostraría el amor que tiene a nuestros padres y cómo recuerda su santa alianza. 73.Pues juró a nuestro padre Abraham 74.que nos libraría de nuestros enemigos para que lo sirvamos sin temor, 75.justos y santos, todos los días de nuestra vida. 76.Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor para preparle sus caminos, 77.para decir a su pueblo lo que será su salvación. Pues van a recibir el perdón de sus pecados, 78.obra de la misericordia de nuestro Dios, cuando venga de lo alto para visitarnos cual sol naciente, 79.iluminando a los que viven en tinieblas, sentados en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por un sendero de paz. 80.A medida que el niño iba creciendo, le vino la fuerza del Espíritu. Vivió en lugares apartados hasta el día en que se manifestó a Israel." 


SEGUNDO DÍA
"Evangelio según San Lucas, 2 


1.Por aquellos días salió un decreto del emperador Augusto, por el que se debía proceder a un censo en todo el imperio. 2.Este fue el primer censo, siendo Quirino gobernador de Siria. 3.Todos, pues, empezaron a moverse para ser registrados cada uno en su ciudad natal. 4.José también, que estaba en Galilea, en la ciudad de Nazaret, subió a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, porque era descendiente de David; 5.allí se inscribió con María, su esposa, que estaba embarazada. 6.Mientras estaban en Belén, llegó para María el momento del parto, 7.y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, pues no había lugar para ellos en la sala principal de la casa. 8.En la región había pastores que vivían en el campo y que por la noche se turnaban para cuidar sus rebaños. 9.Se les apareció un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de claridad. Y quedaron muy asustados. 10.Pero el ángel les dijo: «No tengan miedo, pues yo vengo a comunicarles una buena noticia, que será motivo de mucha alegría para todo el pueblo. 11.Hoy, en la ciudad de David, ha nacido para ustedes un Salvador, que es el Mesías y el Señor. 12.Miren cómo lo reconocerán: hallarán a un niño recién nacido, envuelto en pañales y acostado en un pesebre.» 13.De pronto una multitud de seres celestiales aparecieron junto al ángel, y alababan a Dios con estas palabras: 14.«Gloria a Dios en lo más alto del cielo y en la tierra paz a los hombres: ésta es la hora de su gracia.» 15.Después de que los ángeles se volvieron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: «Vayamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha dado a conocer.» 16.Fueron apresuradamente y hallaron a María y a José con el recién nacido acostado en el pesebre. 17.Entonces contaron lo que los ángeles les habían dicho del niño. 18.Todos los que escucharon a los pastores quedaron maravillados de lo que decían. 19.María, por su parte, guardaba todos estos acontecimientos y los volvía a meditar en su interior. 20.Después los pastores regresaron alababando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, tal como los ángeles se lo habían anunciado. 21.Cumplidos los ocho días, circuncidaron al niño y le pusieron el nombre de Jesús, nombre que había indicado el ángel antes de que su madre quedara embarazada. 22.Asimismo, cuando llegó el día en que, de acuerdo a la Ley de Moisés, debían cumplir el rito de la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, 23.tal como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor. 24.También ofrecieron el sacrificio que ordena la Ley del Señor: una pareja de tórtolas o dos pichones. 25.Había entonces en Jerusalén un hombre muy piadoso y cumplidor a los ojos de Dios, llamado Simeón. Este hombre esperaba el día en que Dios atendiera a Israel, y el Espíritu Santo estaba con él. 26.Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no moriría antes de haber visto al Mesías del Señor. 27.El Espíritu también lo llevó al Templo en aquel momento. Como los padres traían al niño Jesús para cumplir con él lo que mandaba la Ley, 28.Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios con estas palabras: 29.Ahora, Señor, ya puedes dejar que tu servidor muera en paz como le has dicho. 30.Porque mis ojos han visto a tu salvador, 31.que has preparado y ofreces a todos los pueblos, 32.luz que se revelará a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel. 33.Su padre y su madre estaban maravillados por todo lo que se decía del niño. 34.Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «Mira, este niño traerá a la gente de Israel ya sea caída o resurrección. Será una señal impugnada en cuanto se manifieste, 35.mientras a ti misma una espada te atravesará el alma. Por este medio, sin embargo, saldrán a la luz los pensamientos íntimos de los hombres.» 36.Había también una profetisa muy anciana, llamada Ana, hija de Fanuel de la tribu de Aser. No había conocido a otro hombre que a su primer marido, muerto después de siete años de matrimonio. 37.Permaneció viuda, y tenía ya ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo día y noche al Señor con ayunos y oraciones. 38.Llegó en aquel momento y también comenzó a alabar a Dios hablando del niño a todos los que esperaban la liberación de Jerusalén. 39.Una vez que cumplieron todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. 40.El niño crecía y se desarrollaba lleno de sabiduría, y la gracia de Dios permanecía con él. 41.Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. 42.Cuando Jesús cumplió los doce años, subió también con ellos a la fiesta, pues así había de ser. 43.Al terminar los días de la fiesta regresaron, pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo supieran. 44.Seguros de que estaba con la caravana de vuelta, caminaron todo un día. Después se pusieron a buscarlo entre sus parientes y conocidos. 45.Como no lo encontraran, volvieron a Jerusalén en su búsqueda. 46.Al tercer día lo hallaron en el Templo,sentado en medio de los maestros de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. 47.Todos los que le oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas. 48.Sus padres se emocionaron mucho al verlo; su madre le decía: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo hemos estado muy angustiados mientras te buscábamos.» 49.El les contestó: «¿Y por qué me buscaban? ¿No saben que yo debo estar donde mi Padre?» 50.Pero ellos no comprendieron esta respuesta. 51.Jesús entonces regresó con ellos, llegando a Nazaret. Posteriormente siguió obedeciéndoles. Su madre, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón. 52.Mientras tanto, Jesús crecía en sabiduría, en edad y en gracia, ante Dios y ante los hombres." 


TERCER DÍA
"Evangelio según San Lucas, 3 
1.Era el año quince del reinado del emperador Tiberio. Poncio Pilato era gobernador de Judea, Herodes gobernaba en Galilea, su hermano Filipo en Iturea y Traconítide, y Lisanias en Abilene; 2.Anás y Caifás eran los jefes de los sacerdotes. En este tiempo la palabra de Dios le fue dirigida a Juan, hijo de Zacarías, que estaba en el desierto. 3.Juan empezó a recorrer toda la región del río Jordán, predicando bautismo y conversión, para obtener el perdón de los pecados. 4.Esto ya estaba escrito en el libro del profeta Isaías: Oigan ese grito en el desierto: Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos. 5.Las quebradas serán rellenadas y los montes y cerros allanados. Lo torcido será enderezado, y serán suavizadas las asperezas de los caminos. 6.Todo mortal entonces verá la salvación de Dios. 7.Juan decía a las muchedumbres que venían a él de todas partes para que las bautizara: «Raza de víboras, ¿cómo van a pensar que escaparán del castigo que se acerca? 8.Produzcan los frutos de una sincera conversión, pues no es el momento de decir: "Nosotros somos hijos de Abraham". Yo les aseguro que Dios puede sacar hijos de Abraham también de estas piedras. 9.El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.» 10.La gente le preguntaba: «¿Qué debemos hacer?» 11.El les contestaba: «El que tenga dos capas, que dé una al que no tiene, y el que tenga de comer, haga lo mismo.» 12.Vinieron también cobradores de impuestos para que Juan los bautizara. Le dijeron: «Maestro, ¿qué tenemos que hacer?» 13.Respondió Juan: «No cobren más de lo establecido.» 14.A su vez, unos soldados le preguntaron: «Y nosotros, ¿qué debemos hacer?» Juan les contestó: «No abusen de la gente, no hagan denuncias falsas y conténtense con su sueldo.» 15.El pueblo estaba en la duda, y todos se preguntaban interiormente si Juan no sería el Mesías, 16.por lo que Juan hizo a todos esta declaración: «Yo les bautizo con agua, pero está para llegar uno con más poder que yo, y yo no soy digno de desatar las correas de su sandalia. El los bautizará con el Espíritu Santo y el fuego. 17.Tiene la pala en sus manos para separar el trigo de la paja. Guardará el trigo en sus graneros, mientras que la paja la quemará en el fuego que no se apaga.» 18.Con estas instrucciones y muchas otras, Juan anunciaba la Buena Nueva al pueblo. 19.Pero como reprochara al virrey Herodes que estuviera viviendo con Herodías, esposa de su hermano, y también por todo el mal que cometía, Herodes 20.no dudó en apresar a Juan, con lo que añadió otro crimen más a todos los anteriores. 21.Un día fue bautizado también Jesús entre el pueblo que venía a recibir el bautismo. Y mientras estaba en oración, se abrieron los cielos: 22.el Espíritu Santo bajó sobre él y se manifestó exteriormente en forma de paloma, y del cielo vino una voz: «Tú eres mi Hijo, hoy te he dado a la vida.» 23.Jesús ya había pasado los treinta años de edad cuando comenzó. Para todos era el hijo de José, hijo de Helí, 24.hijo de Matat, hijo de Leví, hijo de Melquí, hijo de Janaí, hijo de José, 25.hijo de Matatías, hijo de Amós, hijo de Nahúm, hijo de Eslí, hijo de Nagai, 26.hijo de Maat, hijo de Matatías, hijo de Semeí, hijo de José, hijo de Judá, 27.hijo de Joanán, hijo de Resí, hijo de Zorobabel, hijo de Salatiel, hijo de Nerib, 28.hijo de Melquí, hijo de Adí, hijo de Koram, hijo de Elmada, hijo de Er, 29.hijo de Jesús, hijo de Eliecer, hijo de Jarim, hijo de Matat, hijo de Leví, 30.hijo de Simeón, hijo de Judá, hijo de José, hijo de Jonán, hijo de Eliaquim, 31.hijo de Milea, hijo de Mená, hijo de Matatá, hijo de Natán, 32.hijo de David, hijo de Jesé, hijo de Obed, hijo de Booz, hijo de Salomón, hijo de Najasón, 33.hijo de Aminadab, hijo de Admín, hijo de Arní, hijo de Esrón, hijo de Farés, hijo de Judá, 34.hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, hijo de Tara, hijo de Najor, 35.hijo de Seruc, hijo de Ragau, hijo de Falec, hijo de Eber, hijo de Sala, 36.hijo de Cainam, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo de Noé, hijo de Lamec, 37.hijo de Matusalén, hijo de Henoc, hijo de Jared, hijo de Malaleel, hijo de Cainam, 38.hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, que venía de Dios." 
CUARTO DÍA
"Evangelio según San Lucas, 4 
1.Jesús volvió de las orillas del Jordán lleno del Espíritu Santo y se dejó guiar por el Espíritu a través del desierto, 2.donde fue tentado por el demonio durante cuarenta días. En todo ese tiempo no comió nada, y al final sintió hambre. 3.Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, manda a esta piedra que se convierta en pan.» 4.Jesús le contestó: «Dice la Escritura: El hombre no vive solamente de pan.» 5.Lo llevó después el diablo a un lugar más alto, le mostró en un instante todas las naciones del mundo 6.y le dijo: «Te daré poder sobre estos pueblos, y sus riquezas serán tuyas, porque me las han entregado a mí y yo las doy a quien quiero. 7.Si te arrodillas y me adoras, todo será tuyo.» 8.Jesús le replicó: «La Escritura dice: Adorarás al Señor tu Dios y a él sólo servirás. » 9.A continuación el diablo lo llevó a Jerusalén, y lo puso en la muralla más alta del Templo, diciéndole: «Si tú eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, 10.pues dice la Escritura: Dios ordenará a sus ángeles que te protejan; 11.y también: Ellos te llevarán en sus manos, para que tu pie no tropiece en ninguna piedra.» 12.Jesús le replicó: «También dice la Escritura: No tentarás al Señor, tu Dios.» 13.Al ver el diablo que había agotado todas las formas de tentación, se alejó de Jesús, a la espera de otra oportunidad. 14.Jesús volvió a Galilea con el poder del Espíritu, y su fama corrió por toda aquella región. 15.Enseñaba en las sinagogas de los judíos y todos lo alababan. 16.Llegó a Nazaret, donde se había criado, y el sábado fue a la sinagoga, como era su costumbre. Se puso de pie para hacer la lectura, 17.y le pasaron el libro del profeta Isaías. Jesús desenrolló el libro y encontró el pasaje donde estaba escrito: 18.El Espíritu del Señor está sobre mí. El me ha ungido para llevar buenas nuevas a los pobres, para anunciar la libertad a los cautivos, y a los ciegos que pronto van a ver, para despedir libres a los oprimidos 19.y proclamar el año de gracia del Señor. 20.Jesús entonces enrolló el libro, lo devolvió al ayudante y se sentó, mientras todos los presentes tenían los ojos fijos en él. 21.Y empezó a decirles: «Hoy les llegan noticias de cómo se cumplen estas palabras proféticas.» 22.Todos lo aprobaban y se quedaban maravillados, mientras esta proclamación de la gracia de Dios salía de sus labios. Y decían: «¡Pensar que es el hijo de José!» 23.Jesús les dijo: «Seguramente ustedes me van a recordar el dicho: Médico, cúrate a ti mismo. Realiza también aquí, en tu patria, lo que nos cuentan que hiciste en Cafarnaún.» 24.Y Jesús añadió: «Ningún profeta es bien recibido en su patria. 25.En verdad les digo que había muchas viudas en Israel en tiempos de Elías, cuando el cielo retuvo la lluvia durante tres años y medio y un gran hambre asoló a todo el país. 26.Sin embargo Elías no fue enviado a ninguna de ellas, sino a una mujer de Sarepta, en tierras de Sidón. 27.También había muchos leprosos en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, el sirio.» 28.Todos en la sinagoga se indignaron al escuchar estas palabras; 29.se levantaron y lo empujaron fuera del pueblo, llevándolo hacia un barranco del cerro sobre el que está construido el pueblo, con intención de arrojarlo desde allí. 30.Pero Jesús pasó por medio de ellos y siguió su camino. 31.Jesús bajó a Cafarnaún, pueblo de Galilea. Enseñaba a la gente en las reuniones de los sábados, 32.y su enseñanza hacía gran impacto sobre la gente, porque hablaba con autoridad. 33.Se hallaba en la sinagoga un hombre endemoniado, y empezó a gritar: 34.«¿Qué quieres de nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres: Tú eres el Santo de Dios.» 35.Jesús amenazó al demonio, ordenándole: «Cállate y sal de ese hombre.» El demonio lo arrojó al suelo, pero luego salió de él sin hacerle daño alguno. 36.La gente quedó aterrada y se decían unos a otros: «¿Qué significa esto? ¿Con qué autoridad y poder manda a los demonios? ¡Y miren cómo se van!» 37.Con esto, la fama de Jesús se propagaba por todos los alrededores. 38.Al salir Jesús de la sinagoga fue a casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta, y le rogaron por ella. 39.Jesús se inclinó hacia ella, dió una orden a la fiebre y ésta desapareció. Ella se levantó al instante y se puso a atenderlos. 40.Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversos males se los llevaban a Jesús y él los sanaba imponiéndoles las manos a cada uno. 41.También salieron demonios de varias personas; ellos gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios», pero él los amenazaba y no les permitía decir que él era el Mesías, porque lo sabían. 42.Jesús salió al amanecer y se fue a un lugar solitario. La gente lo andaba buscando, y los que pudieron dar con él le insistían para que no se fuera de su pueblo. 43.Pero Jesús les dijo: «Yo tengo que anunciar también a las otras ciudades la Buena Nueva del Reino de Dios, porque para eso he sido enviado.» 44.Salió, pues, a predicar por las sinagogas del país judío." 



Tiempos Litúrgicos durante el Año



El año litúrgico está formado por seis estaciones o tiempos:

Adviento 

Las cuatro semanas de preparación al nacimiento de Jesús

Navidad 

Nacimiento (la Natividad) de nuestro Señor Jesucristo y su manifestación a todos los pueblos de la tierra

Cuaresma 

un período de seis semanas de penitencia antes de la Pascua

Sagrado Triduo Pascual 

los tres días más sagrados del año de la Iglesia, en el que el pueblo cristiano recuerda la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo

Tiempo Pascual 

50 días de celebración gozosa por la resurrección del Señor de entre los muertos y su envío del Espíritu Santo

Tiempo Ordinario 

dividido en dos secciones (una parte de 4 a 8 semanas después de la Navidad 
y otra que dura cerca de seis meses después del Tiempo Pascual), 
durante este tiempo los fieles consideran todas las enseñanzas y obras de Jesús con el pueblo

PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE

 PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE PRIMERA SECCIÓN «CREO» – «CREEMOS» 1. ¿Cuál es el designio de Dios para el hombre? 1-25 Dios, infinitam...